¿Papel o plástico? Cómo elegir componentes que funcionen bien
En el publicación anterior, analizamos por qué la sustentabilidad es más que una simple elección entre papel y plástico. El material es importante, pero es solo una parte del panorama.
Una decisión sobre empaques sostenibles también debe tomar en cuenta el desempeño del empaque, cómo se desplaza a lo largo de la cadena de suministro y qué sucede después de su uso.
El desempeño es un indicador de sustentabilidad
Uno de los factores de sustentabilidad que más se pasa por alto es el desempeño.
Un empaque defectuoso no es sostenible. Si una caja se rasga, se rompe un asa, se derrumba un expositor o el contenido se desplaza durante el transporte, el resultado puede ser daño al producto, trabajo de corrección, devoluciones, envíos de reemplazo, mano de obra adicional y desperdicio de material.
Por eso los componentes del empaque son importantes.
Las asas, los clips, los ganchos, los protectores para los orificios de sujeción, las placas de soporte, los elementos de sujeción y los sistemas de cierre no son solo pequeños accesorios. Ayudan a que el empaque funcione mejor a lo largo de todo el recorrido del producto.
El componente adecuado puede ayudar:
- Mejorar la ergonomía
- Proteger la integridad estructural
- Apoyar la reutilización
- Reducir los pasos de ensamblaje
- Minimizar los daños
- Mejorar la manipulación y la presentación
- Ayuda a que los productos lleguen en mejores condiciones
Un empaque con mejor desempeño puede ser un empaque más sostenible.
La reciclabilidad es importante, pero no es el único criterio
La reciclabilidad es uno de los objetivos de sustentabilidad más evidentes, y con razón. Muchas marcas buscan empaques que se adapten a los sistemas de reciclaje existentes y que sean más fáciles de desechar de manera responsable para los clientes.
En el caso de los empaques de cartón corrugado, los componentes de papel y kraft pueden ser una buena opción cuando el objetivo es el reciclaje de flujo único. Un asa, una placa de soporte u otro componente de papel a base de fibra puede ayudar a que el empaque se mantenga alineado con el flujo de recuperación de papel.
Pero la reciclabilidad es solo una parte del panorama de la sustentabilidad.
Para algunos clientes, la prioridad puede ser la reutilización. Para otros, puede ser la reducción del uso de materiales, la disminución de los daños en los productos, una manipulación más segura, una mayor automatización o un menor uso de materiales secundarios.
En esos casos, un componente de plástico resistente podría contribuir mejor al objetivo general.
La elección correcta depende de la aplicación.
Las mejores preguntas conducen a las mejores decisiones
En lugar de preguntarse si el papel o el plástico son más sostenibles, los equipos de empaque deberían plantearse preguntas más pertinentes.
¿Cuál es el propósito del paquete?
¿Está diseñado para envíos de un solo uso, uso repetido, exhibición en tiendas, manejo en almacenes o interacción directa con el consumidor?
¿Cuál es el requisito de desempeño?
¿El componente debe soportar peso, mantener unidos los paneles, proteger los orificios para las manos, permitir el apilamiento o resistir aperturas y cierres repetidos?
¿Cuál es el objetivo al final de la vida?
¿Se debe reciclar el paquete junto con el cartón corrugado, reutilizarlo varias veces, desarmarlo, devolverlo o volver a empaquetarlo?
¿Qué material consume menos recursos sin dejar de cumplir bien su función?
A veces puede ser papel. A veces puede ser plástico. A veces la respuesta puede incluir ambos.
Allen Field apoya ambas opciones
En Allen Field, entendemos que los objetivos de sustentabilidad no son iguales para todos.
Algunos clientes se enfocan en la reciclabilidad, los materiales renovables y la presentación natural. Otros necesitan componentes duraderos que faciliten la reutilización, reduzcan los daños, mejoren el manejo o agilicen los procesos de ensamblaje e inspección.
Por eso ofrecemos componentes de empaque fabricados tanto con plástico y papel y materiales a base de fibra.
Nuestro objetivo no es afirmar que un material sea siempre mejor que otro. Nuestro objetivo es ayudar a los clientes a elegir el componente que mejor se adapte a su empaque, su cadena de suministro, sus requisitos de desempeño y sus prioridades de sustentabilidad.
En resumen
El empaque sostenible no se trata solo de elegir un material que “parezca” ecológico. Se trata de diseñar empaques que funcionen de manera eficiente, reduzcan los residuos, faciliten la ruta prevista para el final de su vida útil y satisfagan las necesidades de desempeño del mundo real.
El papel puede ser la opción adecuada. El plástico puede ser la opción adecuada.
La opción más sostenible es aquella que abarca todo el ciclo de vida del paquete: desde la producción y el ensamblaje hasta la manipulación, el envío, el uso, la reutilización, el reciclaje o la eliminación.
La sustentabilidad es más que una elección de materiales. Es una decisión de diseño.